Somos naturaleza manifestándose, la vida surgiendo y en pro de la vida, la pureza de los aires, la riqueza de los suelos, el fuego convirtiéndose en grito y el agua en llanto, de ser necesario intervenimos para ser escuchada. SuperVivir trasciende el dolor en comunic-acción, mostrando el inconformismo de las ambiciones humanas donde las víctimas son las especies de este micro ecosistema pero las consecuencias serán repartidas en todos los habitantes. Hishasue – "Tierra de aves"- es una huerta-aula viva que acoge varios seres en su territorio, brindando más que un hogar, un templo para la contemplación y la actuación comunitaria de siembra-cosecha-compostaje. Desafortunadamente, por cuestionables procesos sobre las supuestas pertenencias de la tierra, la Corp. Minuto de dios necesita desalojar de sus predios árboles, animales, personas y cosas, para poder ceder, POR FIN, los lotes a espacio público (DADEP); entre algunas acciones han querido, y hasta enfocado sus oficinas de asuntos legales, despojar la huerta, árboles, animales, de esta zona biocultural al borde del canal del río Neuquen-Arzobispo.
SuperVivir atraviesa cuatro momentos: contacto, elevación, frustración y comunicacción; Esta intervención pretende revelar, dejar de sostener la ficción de normalidad y ponernos en comunic-acción sintropica por la liberación de y con hisha uaia/madre tierra/uma kiwe.
Deseo dinamizar, propiciar y crear, nuevamente, en el territorio que me crié y a el cual siempre vuelvo, intervenciones corporales musicales y orgánicas en espacios que concurrimos, liberando pensamiento y sentires frente a lo mismo. La tierra donde se oculta el sol, dónde el sol descansa, Ingatyba, tiene mucho por expresar y hacernos expresar, es allí donde nosotros como cuerpos operantes podremos experimentar y disfrutar de ser ese medio de comunicación entre el todo y este contexto actual.
Aportando a brindar espacios de escucha, de pausa, de siembra, en medio del tedio y afán capitalino. Así mismo, realizando acciones reflexivas con nuestra manera actual de asumir el diario vivir, la cuál olvida lo mágico de vivir, olvida ritualizar cada día y nos somete a las malas noticias y la penuria. Accionar en los lugares, la reforestación, la limpieza, el diálogo, la empatía y el cariño, deben perdurar en todos los espacios que con -vivimos.